Masajes y alfajores en la guerra de las reinasMi reina: Roy Sothers y Arregui en el spa del cirujano plástico, donde dieron masajes a las periodistas que votan.
Con muchos menos recursos, a Carlita Ochoa a lo más le dio para tener al Kiwi como jefe de campaña y para comprar unos chilenitos por docena, que también repartió a los felices periodistas acreditados y electores en la votación. Y como una dulcinea de la Ciudad Jardín, con vestido corto y rosetón en el pelo, Carlita repitió su discurso que se resume en tres frases: "dulzura", "chilena" y "ternura". A Carlita le preguntan cómo está y responde "bien". Le preguntan qué espera entregar y dice "dulzura". Le preguntan cualquier cosa y contesta con el mismo eslogan. Sin embargo, la postulante que ha repartido chilenitos y chapitas, dijo que sí hay una candidata a la que le teme, y mucho. La mexicana Anahí, que sin hacer campaña se transforma en el fantasma de las mujeres que luchan por el trono. Más tarde la ex de Miguel Piñera también visitó a los niños del Sanatorio Marítimo. La colombiana Fanny Lu estuvo floja. La más floja de todas. No hizo nada. Anahí tampoco hizo nada. En cambio Faloon grabó un video sensual y provocativo, para variar, y mostrando sus curvas de modelo discotequera en la playa. Jhendelyn también hizo actividades de beneficencia. Y Mariela Montero, otra de las postulantes estilo de farándula de programa juvenil de la tarde, siguió en el tono. Pero una perdida Gabriela Vergara, la representante del canal A&E, salió mañosa. No cumplió con una presentación por problemas de maquillaje, peinado y vestuario. Faltaba un día para la elección y Vergara no había hecho ni una pose con escote ni unos pasitos de reggaeton. Al menos. Lo mínimo necesario para entrar a la lista viñamarina. |
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